El baloncesto no deja de emocionarme

Como siempre, los últimos días del año se llenan de resúmenes de todo lo que ha sucedido durante el año en todos los ámbitos. En lo que a mi respecta estos días han estado repletos de imágenes maravillosas que han sucedido en el mundo del deporte, de todos. He visto unos cuantos y se me ocurren algunos como la remontada de los Patriots en la Superbowl, el décimo Rolland Garros de Rafa Nadal, el europeo de las chicas de basket, las finales entre Warriors y Cavs, la victoria de Sergio García en Augusta o el adiós de Usain Bolt.

Todo esto deja momentos brillantes y emocionantes, que me hacen disfrutar a cualquiera desde el salón de casa. Yo, apasionada de la inmensa mayoría de los deportes, los vivo como la que más. Pero de todo ellos, el baloncesto siempre será el deporte que más cosquilleo me proporcionan a lo largo del año. Creo que es el deporte por excelencia a la hora de hablar de emociones, sustos y grandes momentos. Una canasta en la última posesión o sobre la bocina, para ganar un partido o un campeonato. Mates, pases, rotura de tobillos… Incluso los triples ya son highlights.

  • El triple de Kevin Durant sobre Lebron James en las finales de NBA. Y otras tantas jugadas que nos dejaron esos 5 partidos.
  • Los triples desde medio campo de Curry o de Llull. Porque los tienen allí y los tenemos aquí.
  • Russell Westbrook y su triple doble de promedio. Sus mates, sus pases, sus jugadas individuales de lado a lado de la cancha.
  • El adiós de Kobe Bryant o Tim Duncan. Mientras lo escribo se me vienen un puñado bien grande de jugadas y movimientos de los dos.
  • Obradovic campeón por novena vez de la Euroliga. Si crees que un entrenador no puede dejar momentazos e imágenes es que no has visto un partido de Obradovic.
  • Luka Doncic. Lo extraordinario.

No te dejo ninguna imagen, estoy segura que o ya las has visto o eres capaz de ir poniéndolas a medida que lees esta mini entrada.

Por cierto, Feliz Año!

El All Star Weekend de la NBA empieza hoy

Eall-star-nola-2017s Febrero y una de las cosas que suceden en Febrero es el evento de marketing más grande de la NBA, porque eso es lo que es el All Star Weekend. Creo que sobre esto ya he hablado alguna que otra vez. Un fin de semana donde toda la NBA se reúne, donde se tratan un montón de asuntos y negocios donde la NBA saca más provecho y donde el baloncesto en sí es probablemente la cosa menos importante de todas. Además, es el escaparate para los que no ven NBA e intentar atraerles con la espectacularidad de sus mates y jugadas.

Más allá de toda la estrategia de marketing, es un buen evento para echar un rato viéndolo. El programa es el de siempre:

  • Madrugada del Viernes 17 al Sábado 18, Rising Stars Challenge. Rookies y Sophomores mezclados en dos equipos, jugadores de Estados Unidos contra jugadores del resto del mundo
  • Madrugada del Sábado 18 al Domingo 19, Noche de Concursos. Habilidades, triples y mates. Probablemente la mejor noche de las tres, la más entretenida.
  • Madrugada del Domingo 19 al Lunes 20, All Star Game. Las estrellas con sus estrellas en el pecho con todas las apariciones en este partido se juegan… una pachanga. ¿Se verán más de 400 puntos en total? Esto es lo único que me llama la atención.

Por supuesto en todos estos 3 días habrá algún que otro español al que prestar atención. Tras las designaciones, los cambios, las lesiones habrá tres españoles en este fin de semana. Abrines y Willy Hernangomez compartirán equipo en el equipo del Resto del Mundo en la noche del viernes. Y Marc Gasol aparecerá en la noche del Domingo en el equipo del Oeste, en el partido de las estrellas.

De todo lo que propone la NBA para este fin de semana yo me quedo con el concurso de Triples. Desde que el baloncesto ha subido un escalón más y se ha ido a otro nivel, el concurso de triples se ha vuelto un espectáculo por el desarrollo de grandes tiradores por el juego de sus equipos. En los últimos dos años entre Curry y Thompson se han visto cosas tremendas. Creo que el espectáculo está servido con estos chicos

Adelante, déjate convencer por la NBA

El Dakar de Marc Coma

Me acuerdo aún de aquella edición en la que Marc Coma clamaba contra la organización por la gestión de condiciones atmosféricas. Fue capaz de hablar con la mitad de los pilotos punteros de motos de aquella edición, con el objetivo de ponerse de acuerdo con respecto a la situación que tenían en frente. Ese día me pregunté quien hacia los recorridos, como lo gestionaban los cambios de etapas. Además, dejo ver la capacidad de gestión y el conocimiento que tenía de la situación y la carrera como organización por parte de Marc Coma; si bien es cierto que no era ni la primera ni la segunda vez que corría la prueba. Por ello, que el año pasado dijeran que entraba a formar parte de la organización de la carrera no fue una gran sorpresa.

marc-comaA mediados de enero terminó la edición del 2016 y comenzó el trabajo de Marc Coma como director de carrera del Rally Dakar. Él sería el encargado de gestionar la carrera, crear el recorrido, definir las etapas. Después de un año de trabajo y de plantear las cosas a su manera, se tiene lo que se ha visto en los primeros días del año, un rally que se parece poco a la edición anterior.

Marc Coma ha decidido darle la vuelta a la edición del 2017, para que se parezca un poco más a lo que era el Dakar. La navegación vuelve a tener más importancia que el correr mucho. Se ha inventado un recorrido complejo, con muchos cambios de rumbo y con el menor número de pistas posibles. Además ha cambiado el sistema de GPS para marcar los Way Point escondidos (o puntos de control) de manera más compleja. Todo esto ha resultado en que todos los pilotos, del más experto al más principiante, se hayan perdido en algún punto. Y no es un decir, Stefan Peterhansel, actual piloto de coches que ha ganado 13 ediciones del Dakar con la de este año, se perdió en la etapa 5 durante unos 20 minutos aproximadamente. Otros grandes navegantes también se han perdido como Moi Torrallardona (copiloto de Gerard de Roy en camiones), Lucas Cruz (copiloto de Carlos Sainz) o Joan Barreda.

Cabe destacar que con el aumento de la complejidad de la navegación, de los road books (libros de ruta) e incluso del propio recorrido, se ha disminuido el ritmo de la competición. Los participantes tienen que ir más despacio, disminuyendo el riesgo de grandes accidentes causados por las altas velocidades.

Si a mi me preguntas por como he visto la prueba este año, te diré que me gusta más que las últimas ediciones. Aumenta la emoción la posibilidad de que un día a otro la clasificación no se parezca en nada. Me gusta, me gusta lo que ha hecho Marc Coma y como lo ha planteado. Además, me da la sensación de que sabe muy bien lo que tiene en las manos y hacia donde quiere llevarlo.

Con esto, cierro el capítulo Dakar por este año, esperando ya por la siguiente edición.