Mi primera Copa del Rey en directo

Estoy sentada en el sector 21 del Wizink Center, o lo que es lo mismo el Palacio de los deportes de Madrid. Es mi primera Copa del Rey de basket en directo y si ya me gustaba desde casa por la mera competición, vivir el ambiente de una Copa es espectacular.

En un recinto deportivo están sentadas los grupos de las 8 aficiones, están sentados y mezclados aficionados “sueltos” de todos los equipos, unos al lado de los otros, y luego estamos los que simplemente venimos a ver basket del bueno. Y esto es lo mejor de todo, estamos todos juntos, no pasa nada y nos lo pasamos todos bien. Cosas que tienen la Copa, los aficionados animan a sus equipos, sus equipos pierden o ganan, pero aquí siguen viendo baloncesto. Las aficiones vienen con sus camisetas, sus bufandas y sus charangas y crean un ambientazo espectacular fuera del estadio. Se llega a animar hasta los aficionados que vienen con sus camisetas de equipos que no se han clasificado.

Que maravilla de competición, es genial. Espero poder asistir a muchas más en directo, no tiene nada que ver con cualquier otro evento.

Por cierto, el día que no se clasifique el Baskonia para la Copa, la Copa se echará de menos a sus aficionados.

Barça – Tenerife. Wizink Center

Para mí la maratón de Valencia es…

Hoy se ha celebrado una edición más de la maratón de Valencia. Lo he visto desde casa, me he levantado y he disfrutado del desayuno recorriendo las calles de la ciudad del Turia mientras veía a ese grupo de chicos y chicas volando sobre el asfalto.

Mientras que lo hacía he sentido una mezcla de envidia, emoción, decepción y decisión. Envidia por no estar allí, emoción por las sensaciones que recuerdo de todas las veces que he corrido por allí, decepción por no haber ido este año, y decisión por tomarlo como excusa para ir a Valencia una vez al año.

Desde que vivo fuera de esa maravillosa ciudad, volver allí para disfrutar de una carrera, sea de la longitud que sea, es algo muy bonito. Tengo un cariño especial porque viví ayer dos años intensísimos de universidad, ya que me lo pase como un niño pequeño. Volver a correr por esas calles es volver a recordar todos aquellos momentazos, volver a esos sitios donde sucedieron grandes cosas o incluso cosas normales, pasar por delante de mi casa, por delante de las casas de los amigos, acercarme a la universidad, volver a pasar por el centro, el rio y el paseo marítimo donde tantas zapatillas he gastado. Es un paseo por los mejores años de universidad.

Así que he decidido que voy a volver de alguna manera o de otra en el fin de semana de la maratón, para volver a sentir ese no se qué que me encanta. Espero que la mayoría de las veces sea para correr esa genial 10K, aunque alguna vez me haré voluntaria. Y quién sabe si alguna vez vaya por el otro lado del puente.

No me gustan los empates

Esta es mi gran reflexión del día: “No me gustan los empates, los odio. En el deporte se gana o se pierde.”

Se gana porque llegas el primero a la meta, porque metes más puntos que el contrario o porque es el que menos tiempo tarda. El primero en hacer lo que tenga que hacer gana, el resto pierde, así de simple.

Los únicos empates que entiendo son aquellos que se dan en ligas regulares, porque es verdad que cuando entran en juego más de uno partido puede ser que haya empates en la clasificación, pero siempre se puede encontrar un parámetro para desempatar.
Es cierto que hay deportes en los cuales es más complicado marcar ese punto para ganar un partido; pero siempre hay una forma de hacerlo. Como pasa a veces en tenis, aquí se juega hasta que uno gane. Si tienes que estar seis horas, se está seis horas; y si tienes que decidírtelo todo en los penaltis, pues en los penaltis.
¿Para que te juegas algo si al final no decides quién se lo lleva?