¿Bola o Strike?

Un lanzamiento de un pitcher es una bola o es un strike. En principio es muy fácil, pero nada más lejos de la realidad. Por cierto, estoy hablando de baseball.

La diferencia entre que ese lanzamiento sea una cosa u otra radica en la trayectoria que sigue la bola cuando pasa por el home plate. Entonces se define la zona de strike (strike zone).

Zona de Strike
Volumen de aire definido por la proyección vertical del home plate y la altura de las rodillas y el punto medio del torso del bateador.

Voy con la representación gráfica de esta definición, que quizá sea más fácil de imaginarse.

La zona de strike corresponde al volumen que se encuentra entre la superficie roja y la verde.

  • Superficie gris: es la home base
  • Superficie roja: es la proyección de la base a la altura de la rodilla del jugador
  • Superficie verde: es la proyección de la base a la mitad de la altura del torso del jugador

Por lo tanto, toda bola que atraviese por algún punto (por pequeño que sea) este volumen se considerará un strike.


Es verdad que el reglamento es claro a la hora de definir una bola y un strike. Sin embargo, la complejidad se da en el momento de definir cada lanzamiento en juego.

Esta labor le corresponde al árbitro de home plate, situado detrás del catcher, que debe de categorizar cada lanzamiento en el momento que se produce, teniendo en cuenta donde esta situada la zona de strike. Como puedes imaginarte, esta zona cambia según el bateador, ya que no todos son igual de altos.

Y es aquí donde aparece la polémica, las revisiones en juego, los abucheos del público, la repeticiones. Y es aquí donde la MLB intenta dar facilidades a los árbitros, tecnológicamente hablando, para que las decisiones que se tomen al respecto y que pueden tener mucha influencia sobre el resultado de un partido, sean lo más precisas posibles.

Cada deporte a su bola – La Pista de Atletismo I

La pista de atletismo, uno de esos lugares donde suceden cosas extraordinarias. ¿Qué se sabe sobre el escenario donde se ven a los hombres más rápidos del mundo? Aquí va un poco de información al respecto.

De nuevo vuelvo a remitirme a las especificaciones de la IAAF (International Association of Athletics Federations o lo que es lo mismo en castellano, asociación internacional de federaciones de atletismo).

Según el reglamento se denomina «Pista estándar de 400m» y entre otras cosas tiene las siguientes características básicas:

  • 8 calles de 1,22 m de ancho cada una
  • Longitud de la cuerda de la pista de 400m
  • Inclinación
    • Menor a un 1% hacia el interior
    • Menor a 0,1% en la dirección longitudinal
Estadio Vallehermoso, Madrid

El material que compone la pista es importante por la función que desempeña en el momento de la pisada. Esta será de un material sintético poroso que es capaz de absorber el impacto de las pisadas y devolver parte de la fuerza que se ejerce sobre él. Estos materiales suelen ser poliuretano u otros polímeros.

Existen dos tipos de pistas, una más amortiguada que sería más adecuadas para las carreras de fondo y por otro lado está otra menos amortiguada que favorecería las carreras de velocidad.

La pistas se las conoce con dos nombres específicos, seguro que te suenan, el tartán o el mondo. Estas se acoplan a los dos tipos de pista que he diferenciado. El tartán corresponde a la más amortiguada y el Mondo a la menos amortiguada.


Te habrás dado cuenta al leer esto de dos cosas: una, que el título de la entrada lleva aun «I», por lo tanto habrá un «II»; y dos, que solo me digas que la pista mide 400m te está extrañando. Pues ahi tienes la respuesta, las distancias de la pista de atletismo dan para un rato largo, así que le dedicaré en una entrada entera que estará en breve publicada.

Las grandes finales de tenis, bendita monotonía

Estoy escribiendo esto mientras veo la final de Wimbledon entre Djokovic y Federer. Al mismo tiempo que veo esos puntos imposibles o esa elegancia en los golpes me viene a la mente el dominio de tres jugadores en las últimas dos décadas.

Quizá te parezca aburrido volver a encontrarte un Federer, un Nadal o un Djokovic en todas las finales de Grand Slam de los últimos 15 – 20 años. Quien dice uno, dice a dos de estos tres. Si eres de esos, te recomiendo que te sientes y disfrutes, porque probablemente no volvamos a ver un tenis de tanta calidad en un periodo corto de tiempo.

Pero más allá de la monotonía que puede suponer para algunas personas, a mi me gustaría que no se acabase nunca. Así, con estos tres, hasta el final de los tiempos. Que no cambien, que no envejezcan, que no se retiren jamás.

Además de todo esto, pienso en todas esas generaciones de jugadores que han llegado al circuito profesional y que estos tres «se han cargado» por el hecho de no dejarles sitio. Estoy pensando en el propio Murray, Wawrinka o Del Potro. También Dimitrov, Nishikori o Raonic. Más recientemente la de Thiem. Todas estas hornadas de jugadores, de muy buenos jugadores, de grandísimos jugadores se han quedado en nada por los títulos que no han podido ganar ya que estos tres seguían con la raqueta en la mano.

La cuestión a día de hoy sigue siendo la misma, ¿qué sucederá con los que han llegado el circuito estos últimos dos años? Estoy hablando de los Zverev, Kachanov o Tsitsipas. Otra gran hornada de jugadores talentosos y carismáticos con mucho tenis. Se enfrentan al mismo muro que todos los anteriores, veremos qué pueden hacer contra él.

Mientras tanto te recomiendo que sigas vibrando con estos tres maravillosos jugadores que no se repetirán nunca y que desde luego no se repetirán a la vez.