NFL Pro Bowl

¿Qué es la Pro Bowl? Es el peor producto de la NFL y con mucha diferencia. Sin embargo, también es un honor que todos los jugadores quieren tener. ¿Cómo? Estas son las dos caras de la Pro Bowl.

El honor de ser Pro Bowler

Ser Pro Bowler es como ser elegido All-Star en cualquiera de los otras ligas. Es un reconocimiento a una gran temporada regular. Todo jugador quiere tener está línea en su currículum; cuantas más, mejor.

La selección de los jugadores que tendrán este honor en una temporada la llevan a cabo entre:

Los entrenadores de la liga

Los propios jugadores de la liga

Los fans

Los votos de cada bloque tienen el mismo peso, un 33%

Los dos equipos resultantes de cada conferencian están formados por 44 jugadores repartidos entre ataque, defensa y equipos especiales.

AtaqueDefensaEquipos Especiales
QB: 3DE: 3Punter: 1
WR: 4IL: 3Kicker: 1
RB: 3OLB: 3Long snapper: 1
FB: 1ILB: 2Returner: 1
TE: 2CB: 4Special Teamer: 1
C: 2FS: 1
G: 3SS: 2
T: 3
Jugadores por equipo (44 jugadores)

Al final de cada temporada regular 88 jugadores se llevan el sello de ser los mejores en sus posiciones de la temporada. Muchas veces esto hace que no solo vayan llenando sus currículos en la liga, sino que también van llenando sus carteras por los bonus que pueden tener por conseguirlo.

El peor producto de la NFL

El partido de la Pro Bowl es algo… como decirlo… horrible. No se si se le puede llamar partido. No le importa a nadie, no le interesa a nadie, incluso a los propios jugadores.

Creo que para entender la poca atención que tiene este partido es necesario revisar algunas de las características que lo determinan. Para empezar, este partido se juega tras las finales de conferencia y antes de la SuperBowl. Además, los jugadores que forman parte de los equipos que pelearán por el Vince Lombardi Trophy están exentos de jugar el partido. La consecuencia directa de esto es que los jugadores que forman parte del partido están ya de vacaciones. Este fin de semana es lo único que les separa de ese viaje o de ese periodo vacacional. Si a esto le añadimos la propia exigencia de los partidos por la naturaleza del deporte… a nadie le gusta hacerse daño sin necesidad. El resultado es una pachanga que despierta ningún interés y que por lo tanto no ve nadie.

La NFL lleva mucho tiempo dandole diferentes vueltas a la Pro Bowl con el objetivo de que mejore y genere algo a la liga. Hace una cuantas ediciones se inventaron un día de concursos, similar al sábado de concursos de la NBA. Parece que llama un poco más la atención y por eso este año han decidido eliminar el partido en sí y convertirlo en dos días de concursos de habilidades y un partido de Flag football. En este link os dejo todos las competiciones que forman parte del evento de este año.

¿Funcionará? ¿Conseguirá la NFL el objetivo? Personalmente, creo que nunca harán funcionar a la Pro Bowl sea con el formato que sea. Es más, creo que lo mejor que pueden hacer es eliminar el evento como tal y dejar la nominación como un premio más de la temporada.

42195 = Esto es muy fuerte

Tres semanas más tarde sigo pensando que todo aquello fue muy fuerte. Esto es lo mismo que pensé en cuanto crucé la meta de la maratón, o incluso en los últimos 195 metros. Este «muy fuerte» no se limita al mero hecho de haber recorrido los 42195 metros que tiene esta carrera, que también, poca broma con esto. Este «muy fuerte» corresponde a toda esta experiencia de preparar y correr una maratón.

Después de más de 10 días de haber salido de ese modo maratón en el que decidí meterme el día 1 de septiembre sigo revisando estos últimos 4 meses y los 42,195 km de carrera. Lo hago porque me gusta, porque ha sido super divertido, porque ha sido muy emocionante y una experiencia como pocas. Además, sigo buscando una forma de condensar mis sensaciones al respecto para ese momento en el que amigos y conocidos me preguntan ¿qué tal fue la maratón? El resultado sigue siendo el mismo, ¡me sigue pareciendo muy fuerte todo!

Y estas son las razones por las que sigo pensando que esto es muy fuerte.

  • Salir a correr 20k o más un día cualquiera
  • Entender que correr sola tiene sus cosas buenas aunque no sea lo más divertido del mundo
  • Los compañeros con los que «no corro» te llevan todo lo lejos que sea necesario
  • «El plan», «The process» o como quiera que lo llames, pero si lo sigues probablemente lo consigas
  • La reacción de los amigos o compañeros cuando les dices que este fin de semana solo tengo que correr 20k. Y mi reacción cuando me doy cuenta de la suya
  • Mi ritmo es mi ritmo
  • Siempre habrá un tramo de la carrera que será entre muy feo y feísimo
  • Es muy probable que haya un segundo tramo de carrera horrible
  • Sea lo que sea mejora si está en la costa y se ve el mar, incluido un tramo de 11km de carrera
  • El silencio de los continuan hasta el 42195
  • El momento de pasar a terreno desconocido, en mi caso ir más allá del km 28. A partir de ese punto cada km es un hito conseguido
  • La risa floja de darte cuenta del punto anterior
  • Domar la cantidad de cosas que ya se me han pasado durante la cabeza durante 3 horas. Positivas y negativas. Never too high, never too low
  • Entender de primera mano que es el muro, que pinta tiene, que sucede según te adentras en él y como he podido gestionarlo
  • ¡Cuando alguien viene al rescate en el 38!
  • Llegar lo suficientemente bien para poder disfrutar los últimos 2 km y poder fliparlo fuerte

La mejor manera de describir todo esto sigue siendo que «esto es muy fuerte». Me parece que es lo que más se ajusta y está muy bien quedarme con esa definición de todo esto.

Road to Málaga – Diciembre: llega el momento

11 días son los que hay entre el inicio del mes y la maratón. En estos 11 días el objetivo principal es uno: descanso activo. Toca bajar los km y dejar al cuerpo descansado para el día mientras que seguimos saliendo a correr. Como objetivos secundarios están: no ponerse malo y no hacer ninguna locura.

Además de los básicos fisicamente hablando, en estos 11 días tengo que gestionar los nervios, el drama y las ganas que van a ir creciendo día a día a medida que me voy acercando.

Dicho todo esto, en apenas una semana me ha pasado de todo:

  • He empezado el mes con amigdalitis, es decir, una semana de antibióticos y 4 días sin moverme de casa.
  • Se ha puesto a hacer frío y a llover cuando apenas lo ha hecho en todo el otoño.
  • Me ha entrado de todo viendo la maratón de Valencia, que es una semana antes de Málaga.

A pesar de todos estos contratiempo o situaciones anómalas, las sensaciones generales son buenas, muy buenas. Me apetece que llegue el momento de ponerme en el cajón de salida y ver que sucede. Esto no quiere decir que desde el jueves no va a haber quien me aguante y que seguramente el sábado sea lo más parecido a tener otra silla en casa. Pero me apetece que llegue todo eso. Quiero que lleguen todas esas sensaciones, me apetece vivirlas. Y las de la carrera ya ni te cuento.

Vamos allá, el viernes al medio día cojo el avión hacia el sur. Voy a ponerle la guinda al pastel que ha sido toda esta preparación. Espero que salga un fin de semana fantástico, pasarlo muy bien con los amigos y poder conseguir el objetivo que no es otro que hacer esos 42195 metros.