Para mí la maratón de Valencia es…

Hoy se ha celebrado una edición más de la maratón de Valencia. Lo he visto desde casa, me he levantado y he disfrutado del desayuno recorriendo las calles de la ciudad del Turia mientras veía a ese grupo de chicos y chicas volando sobre el asfalto.

Mientras que lo hacía he sentido una mezcla de envidia, emoción, decepción y decisión. Envidia por no estar allí, emoción por las sensaciones que recuerdo de todas las veces que he corrido por allí, decepción por no haber ido este año, y decisión por tomarlo como excusa para ir a Valencia una vez al año.

Desde que vivo fuera de esa maravillosa ciudad, volver allí para disfrutar de una carrera, sea de la longitud que sea, es algo muy bonito. Tengo un cariño especial porque viví ayer dos años intensísimos de universidad, ya que me lo pase como un niño pequeño. Volver a correr por esas calles es volver a recordar todos aquellos momentazos, volver a esos sitios donde sucedieron grandes cosas o incluso cosas normales, pasar por delante de mi casa, por delante de las casas de los amigos, acercarme a la universidad, volver a pasar por el centro, el rio y el paseo marítimo donde tantas zapatillas he gastado. Es un paseo por los mejores años de universidad.

Así que he decidido que voy a volver de alguna manera o de otra en el fin de semana de la maratón, para volver a sentir ese no se qué que me encanta. Espero que la mayoría de las veces sea para correr esa genial 10K, aunque alguna vez me haré voluntaria. Y quién sabe si alguna vez vaya por el otro lado del puente.

Gracias por los servicios prestados

Hoy solo quiero hacer un pequeño homenaje, desde el cariño y el aprecio. Después de tanto tiempo juntas, de unos 5 años compartiendo horas y km, ha llegado el momento de sacar de circulación a mis antiguas deportivas de correr.

No vengo aquí a contar que si estas eran, tenían y decían que hacían. No voy a hacer ningún análisis de sus características más que nada porque no tengo el conocimiento suficiente para ello. Solo voy a darlas la despedida que se merecen después de tanto tiempo juntas.

IMG_0797Estas son, oficialmente las Nike Free Run 3, pero para mí son mis deportivas azules de correr. Llegaron a mi vida en el año 2012 antes de mudarme a Valencia. Fue un medio capricho para poder hacer deporte y su principal argumento para convencerme era su color azul. Además en aquellos años la deportivas de correr no eran tan escandalosas como ahora, así que la idea de ese color y esos cordones me gustaba más aún.

Conmigo han ido al gimnasio, han jugado a padel, a tenis, han corrido por la playa, por tierra, por asfalto, han ido a aerobic, a spinning y a yoga. Han recorrido ciudades como Milán, París, Londres o Burdeos. Incluso han ido a la nieve, aunque fuera para verlo desde casa. Después de todo esto han terminado hasta con un agujero y por eso, a pesar de todo este tiempo, las voy a retirar de la primera linea.

Me cuesta hacerlo porque para mí las deportivas de correr son las que ocupan uno de los peldaños más alto en la jerarquía de mi zapatero, justo por detrás de las de baloncesto. Por ello el no volver a ponérmelas me da un poco de penita.

Las que a día de hoy ocupan su lugar son moradas, porque los colores discretos no van conmigo 😛