Efecto Magnus, ¿quién eres tú y que haces aquí?

Ya que este fin de semana comienza la liga de fútbol (con lo bien que estaba yo), voy a contaros algo sobre este deporte y alguno de sus goles.

Voy a empezar con un golazo de Messi. Supongo que todo el mundo  haya visto este o alguno semejante, pero de todas formas aquí os dejo uno, para situarnos.

¡¡¡Qué ha pasado con ese balón!!! Parecía que no, pero al final si. ¿¡¿¡Como ha sido eso?!?! ¿¡¿¡Que alguien me lo explique?!?! Yo veo
estas cosas y pienso: “La física es algo maravilloso”

Bueno, pues la culpa de todo esto la tiene el Efecto Magnus. Si no llega a ser por la existencia de este efecto aerodinámico, ese gol no habría entrado y otro tan célebre como el de Roberto Carlos en el Mundial de 1997.

De que va esto, en que consiste y como se produce. Este efecto se produce cuando tenemos un objeto en rotación inmerso en un fluido. Por esta rotación se creará un flujo rotacional a su alrededor. Eh… ¿!un que?! Tranquilo, no hace falta que te quedes con esas dos palabras. La situación que se da es la siguiente: por un de los lados el movimiento del objeto sigue el sentido del flujo de aire que rodea a dicho objeto, lo que produce una aceleración del fluido; sin embargo, por el otro el movimiento es contrario al flujo de aire, por lo que hay una deceleración del fluido. Como consecuencia se obtiene un cambio en las presiones, disminuyendo la presión en la parte donde se acelera el fluido y aumentando la presión en la zona donde se declare el fluido. Esta diferencia de presión genera una fuerza perpendicular al flujo hacia la zona donde la presión es menor. Lo tienes ¿no? Bueno, quedaría algo tal que así:

efecto-magnus1

Los jugadores al golpear la pelota generan una rosca de tal manera que el giro sea hacia el interior para poder esquivar la barrera y que luego este se dirija a portería.

Como decía, el gol de Roberto Carlos es un ejemplo exageradísimo donde se ve como el balón se abre hacia a fuera y a continuación se cierra hacia la portería. Observa:

Así que esto es el famoso “efecto” que se oye en todas las tertulias, debates y demás conversaciones sobre fútbol que se producen después de ver goles como estos.